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domingo, 29 de enero de 2017

#UnDíaComoHoy 29 de enero de 1737 nace Thomas Paine [Revolucionario Liberal]


Revolucionario liberal (Thetford, Norfolk, Inglaterra, 29 de enero de 1737 - Nueva York, 8 de julio de 1809). De religión cuáquera, tuvo una juventud aventurera y polifacética, trabajando como marino, industrial y recaudador de impuestos. Ya desde esa época adquirió una intensa preocupación social por los pobres y los marginados, que le llevó a defender ideales igualitarios y democráticos, que le situarían entre los radicales en el proceso de revoluciones liberales que le tocó vivir.

En 1774, por sugerencia de Benjamin Franklin, emigró a la colonia cuáquera fundada por William Penn en Norteamérica (Pennsylvania). Allí publicó Sentido común (1776), un influyente panfleto en el que propugnaba la independencia de las Trece Colonias británicas de Norteamérica y su unificación política; aquella obra tuvo gran difusión entre los colonos, considerándose a Paine uno de los principales ideólogos y publicistas de la revolución que condujo a la guerra con Gran Bretaña, a la independencia y a la formación de los Estados Unidos de América (1775-83).

Participó personalmente en la lucha, tanto política (fue secretario del primer comité de relaciones exteriores de los rebeldes) como militar (pues formó parte del ejército de George Washington); pero su aportación principal se produjo en el terreno de las ideas, pues sostuvo la moral de los rebeldes publicando diversas obras en defensa de sus razones.

Una vez lograda la independencia americana, Paine regresó a Inglaterra para allí defender los intereses de los Estados Unidos (1787). Cuando estalló la Revolución francesa (1789), Paine se convirtió en un admirador del nuevo régimen, atacó al primer ministro británico Pitt por su hostilidad a Francia y defendió la obra de la Revolución contra las críticas conservadoras de Burke, publicando Los Derechos del Hombre (1791-92).

Aquel libro, de enorme difusión, le costó una condena por alta traición, dado su contenido republicano y revolucionario. Consiguió huir y refugiarse en Francia (1792); se integró plenamente en la vida política de la República, que le hizo ciudadano francés e incluso miembro de la Convención.

Paine se alineó con el partido girondino e hizo gala de sentimientos humanitarios cuando se opuso a la ejecución de Luis XVI y propuso que recibiera asilo en los Estados Unidos. Se hizo así sospechoso para los jacobinos y sufrió persecuciones en la época del Terror; fue encarcelado durante la dictadura de Robespierre (1793-94), momento que aprovechó para escribir su última gran obra, La edad de la razón. En ella defendía los valores de la moral, el humanismo, la fraternidad y la fe en Dios, pero rechazando las religiones reveladas.

Se salvó de la guillotina por el golpe de Estado de thermidor, que le devolvió la libertad y su puesto de representante en la Convención. Pero tras la llegada de Napoleón al poder, disgustado con la deriva autoritaria y conservadora de la política francesa, abandonó el país y regresó definitivamente a Estados Unidos (1802).

miércoles, 14 de diciembre de 2016

#UnDíaComoHoy 14 de diciembre de 1853 nace Errico Malatesta [Anarquista italiano]

Errico Malatesta es uno de los grandes teóricos del anarquismo moderno y con él podemos decir que se cierra la etapa de los clásicos anarquistas (junto a Proudhon, Bakunin y Kropotkin).
Su pensamiento post-materialista abre una corriente, hasta el momento inexistente en la teoría anarquista, hecho que le llevará a un conflicto ideológico con el mismo Kropotkin. Sus teorías influirá en las nuevas corrientes filosóficas que surgen a fines del XIX y comienzos del XX en torno al neokantismo y neoidealismo. 


Errico Malatesta nació el 14 de diciembre de 1853 en Italia, en un contexto familiar pequeño burgués. A los catorce años es encarcelado por haber escrito una carta contra Víctor Manuel, respirando republicanismo.

En 1869 comienza medicina en Nápoles, fecha en que se funda allí una sección de la Internacional. Al año siguiente es expulsado de la Universidad y en 1871 vuelve a la cárcel, mientras se declara la Comuna de París.

En 1872 conoce a Bakunin en Zurich, fundando ambos la Alianza de los Revolucionarios Socialistas. Asiste al Congreso Antiautoritario del Jura (Berna). Vuelto a Nápoles, es encarcelado. Conoce a Carlo Cafiero y le gana para el anarquismo. En 1874 se hace mecánico, oficio del que vivirá. Viaja por primera vez a España: Barcelona, Madrid (entrevista con Morago), Cadiz.

En 1877 es detenido por participar en la revuelta de Benevento.

En 1879 conoce en Ginebra a Kropotkin. En 1881, Londres le acoge como exilado. Asiste al Congreso Internacional Socialista. Dos años mas tarde vuelve a Italia, en Florencia funda el periódico La Cuestión Social. Por haber reorganizado la Internacional es detenido, y puesto en libertad provisional a final de año.

En 1884 asiste, gracias a sus conocimientos médicos, a la población napolitana diezmada por el cólera, rechazando sin embargo los títulos de agradecimiento que la burguesía le ofrecía. Al año siguiente viaja a Buenos Aires. Busca oro, que no encuentra. Tala árboles. El dinero para la propaganda había de ser limpio, ganado con el trabajo.

En 1889 funda el periódico La Asociación en Niza. Durante el bienio 1891-92 retorna clandestinamente a Italia y luego a Suiza y España dando mítines. Visita a Tárrida de Mármol y en Sevilla a Ricardo Mella, tan parecido a Malatesta, y a Fermín Salvochea.

En 1893 viaja a Bruselas, nueva vuelta a Italia para alentar el movimiento insurreccional del sur del país.

En 1897 funda en Ancona L´Agitazione. Es detenido y luego arresto domiciliario. Como Bakunin y Kropotkin logra fugarse de Londres.

En 1907 activa la huelga portuaria en Amberes.

En 1913 puede volver libremente a Italia, con la nueva situación política. Funda la revista Volontá. A los pocos meses debe, sin embargo emigrar a causa de la `semana roja` de junio.

En 1916 frente a la mayoría anarquista, expresa en Freedom su antimilitarismo ante la Guerra Mundial.

En 1919 acaba de nuevo su exilio, es recibido en Italia como un héroe legendario. Meses después dirige el diario milanés Umanita Nova. Y nuevo arresto.

En 1924 a sus 73 años funda la revista bimensual Pensiero e Volontá. Nuevo arresto domiciliario. Escribe Recuerdos sobre Bakunin.

En 1931 muy enfermo ya, escribió un hermoso ensayo sobre Kropotkin, el maestro del que discrepaba. Esa discrepancia no impide reconocimiento ante el mundo.

El 22 de julio de 1932 muere en medio de mil penalidades (hambre, ostracismo, interdicción civil, etc.) a que Mussolini le sometió con especial sadismo en estos últimos años. Como patética muestra de ello, es la carta de la esposa de Malatesta a Luigi Fabbri, recogida en los Scritti Scelti de G. Berneri.

Malatesta, hombre que prefirió buscar oro a robar bancos, que se ganó su vida como modesto mecánico, fue un auténtico Marco Polo de la Anarquía predicando por toda la tierra. Hombre dialogal y moderado en su vida, con el ascetismo de los humildes y la radicalidad infatigable de los luchadores legendarios. Sus ideas perduran hoy más que ningunas otras en un anarquismo renovado y creador.

miércoles, 26 de octubre de 2016

#UnDíaComoHoy 26 de octubre de 1879 nace Lev Davidovich Bronstein conocido como León Trotsky [Revolucionario Ruso]

(Lev Davidovich Bronstein, llamado León Trotsky o Trotski; Yanovka, Ucrania, 26 de octubre 1879 - Coyoacán, México, 21 de agosto de 1940) Revolucionario ruso. Nació en una familia judía de labradores propietarios y estudió Derecho en la Universidad de Odessa. Participó desde joven en la oposición clandestina contra el régimen autocrático de los zares, organizando una Liga Obrera del Sur de Rusia (1897).

Lev Davidovich Bronstein

Fue detenido varias veces y desterrado a Siberia; pero consiguió huir de allí en 1902 y se unió en Londres al que ya aparecía como jefe de la oposición socialdemócrata en el exilio: Lenin. Aunque discrepaba de su concepción autoritaria del partido, colaboró con él e intentó en vano reconciliar a la facción que dirigía (los bolcheviques) con la facción rival de la socialdemocracia rusa (los mencheviques).

Regresó a Rusia para participar en la Revolución de 1905 (en la cual organizó el primer sóviet o consejo revolucionario). Al fracasar la revolución, fue deportado otra vez a Siberia y nuevamente se escapó (1906). Tras recorrer medio mundo entrando en contacto con los focos de conspiradores revolucionarios, se trasladó a Rusia en cuanto estalló la Revolución de febrero de 1917, que derrocó a Nicolás II.

Abandonando su trayectoria anterior de socialista independiente (en relación con los mencheviques), puso su talento de organizador y de agitador al servicio del Partido Bolchevique y fue elegido presidente del Sóviet de Petrogrado. Desempeñó un papel central en la conquista del poder por Lenin: fue el principal responsable de la toma del Palacio de Invierno por los bolcheviques, que instauró el régimen comunista en Rusia (Revolución de octubre de 1917).

Aunque Lenin ocupó la cúspide del poder, Trotski desempeñó un papel crucial en el gobierno soviético hasta la muerte de aquél. Como primer comisario de Asuntos Exteriores de la Rusia bolchevique (1917-18), negoció con los alemanes la Paz de Brest-Litovsk, que retiró al país de la Primera Guerra Mundial para responder a los deseos de paz de las masas y concentrarse en la consolidación de la Revolución. Luego fue comisario de Guerra (1918-25), cargo desde el cual organizó el Ejército Rojo en condiciones muy difíciles y derrotó en una larga guerra civil a los llamados ejércitos blancos (contrarrevolucionarios) y a sus aliados occidentales (1918-20). Su labor fue, por tanto, crucial para la supervivencia del primer Estado comunista del mundo.

Lenin le señaló como su sucesor antes de morir en 1924; pero la ambición de Stalin, que contaba con fuertes apoyos en el aparato del partido, le impidió acceder al poder. Trotski defendía la idea de la «revolución permanente» como vía de realización de los ideales marxista-leninistas (extendiendo gradualmente la Revolución a Alemania y a otros países); mientras que Stalin le opuso la concepción más conservadora de consolidar el «socialismo en un solo país». Las diferencias ideológicas, sin embargo, eran poco más que un pretexto para Stalin, que maniobró hábilmente en busca de aliados y después se deshizo de ellos (incluso físicamente); con estas maniobras consiguió apartar a Trotski de la dirección en 1925, expulsarle del partido en 1927, deportarle a Kazajistán en 1928 y desterrarle del país en 1929.

Trotski no cejó en su lucha revolucionaria, que canalizó desde el exilio escribiendo en defensa de sus ideas (obras como La revolución permanente, 1930; o laHistoria de la Revolución Rusa, 1932) y encabezando una corriente comunista disidente (agrupada en la Cuarta Internacional desde 1938). Stalin le hizo asesinar por un agente soviético (Ramón Mercader).

sábado, 14 de mayo de 2016

#UnDíaComoHoy 14 de mayo de 1935 nace Roque Dalton [Poeta, Ensayista, Periodista y Revolucionario Salvadoreño]


(San Salvador, 14 de mayo de 1935 - cerca de Quezaltepeque, 10 de mayo de 1975) Poeta salvadoreño cuya obra, de estilo coloquial y socialmente comprometida, fue partícipe de la renovación de la lírica latinoamericana de la década de 1960. Nacido en la popular barriada de San José de la capital salvadoreña, el joven Roque Dalton cursó sus primeros estudios en los colegios religiosos Santa Teresita del Niño Jesús y Bautista, para ingresar posteriormente en el Externado de San José, donde en 1953 obtuvo el graduado como bachiller.

Desde muy joven manifestó una acusada conciencia social que le llevó a militar en los movimientos revolucionarios que luchaban por las mejoras sociales en Centroamérica. En 1956, mientras estudiaba Leyes en la Universidad de El Salvador, fue en uno de los miembros fundadores del Círculo Literario Universitario, y en 1957 se desplazó hasta Moscú como delegado salvadoreño en el Sexto Festival de la Juventud y los Estudiantes por la Paz y la Amistad. Previamente había estado en Chile para cursar estudios superiores de Jurisprudencia (1953), carrera que complementó en su país natal con la de Ciencias Sociales (1954-1959), y en la Universidad de México con la de Etnología (1961).

Por aquel entonces ya era Roque Dalton una de las voces jóvenes más prometedoras de la poesía hispanoamericana contemporánea. Algunas de sus primeras composiciones habían sido galardonadas en varias ediciones del Premio Centroamericano de Poesía (1956, 1958 y 1959). En 1963, con la publicación de uno de sus mejores poemarios, El turno del ofendido, se consolidó como el poeta salvadoreño más relevante de su tiempo. La obra fue distinguida con una mención honorífica en el certamen Casa de las Américas, certamen que siete años después ganaría con el poemario Taberna y otros lugares (1969).

Su actividad política corría pareja a su dedicación a la creación literaria. Miembro del Partido Comunista Salvadoreño desde 1958, Dalton ya había sido encarcelado en varias ocasiones en su país natal cuando, en 1961, se vio abocado a tomar el camino del exilio. Emprendió entonces un periplo que le llevó a residir y trabajar en Guatemala, México, Checoslovaquia y Cuba, estancias en el extranjero que solía interrumpir con esporádicas visitas a su país natal. Se ganaba la vida con los ensayos y artículos que iba publicando, lo que le permitió viajar también, unas veces por motivos periodísticos y otras por activismo político, a las Repúblicas de Vietnam y Corea, y a numerosos países europeos y sudamericanos.

Por desavenencias con los dirigentes izquierdistas de su país, en 1967 abandonó el Partido Comunista y se mantuvo al margen de su militancia política hasta que, en 1973, regresó a El Salvador para alistarse en las filas del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), donde tomó el pseudónimo guerrillero de Julio Delfos Marín. Tras colaborar activamente con esta organización clandestina partidaria del enfrentamiento directo y la lucha armada, por oscuras razones que nunca se han llegado a aclarar fue perseguido, juzgado y ejecutado por sus propios compañeros de armas, que abandonaron su cuerpo en un paraje agreste donde fue despedazado y devorado por las fieras. Esta ejecución desencadenó airadas protestas en los círculos intelectuales, especialmente entre los escritores hispanoamericanos, abanderados en su condena por el argentino Julio Cortázar.

La poesía de Roque Dalton, aunque de rasgos coloquiales, se sustentó en la fuerza de las palabras y del ethos implicado en ellas, como en los siguientes versos: "La vida paga sus cuentas con tu sangre / y tú sigues creyendo que eres un ruiseñor. / Cógele el cuello de una vez, desnúdala, / túmbala y haz de ella tu pelea de fuego, / rellénale la tripa majestuosa, préñala, / ponla a parir cien años por el corazón. / Pero con lindo modo, hermano, / con un gesto propicio a la melancolía". En sus versos subyace un espíritu rebelde que plantea temas de fuerte contenido social, tratados de una manera a veces tierna y a veces irónica y sarcástica, cuyo resultado es de un enorme lirismo.

Sus influencias fueron el surrealismo y las vanguardias europeas en general, la poética conversacional latinoamericana (sobre todo voces como la del chileno Nicanor Parra, que habían traído nuevos aires irónicos a la lírica del continente), la poesía moderna de expresión inglesa, los clásicos en lengua española y algunos poetas contemporáneos, como el guatemalteco Otto René Castillo, el cubano R. Fernández Retamar, el nicaragüense Ernesto Cardenal o el argentino Juan Gelman.

Una parte de su obra ahonda en las aproximaciones entre el relato breve y el poema en prosa, tentativa en la que alcanzó buenos resultados. Un equilibrio entre calidad del lenguaje, ingenio, intelecto, amor humanista y visión política confluyen en sus mejores títulos, como en su célebre Taberna y otros lugares (1969), merecedor del premio Casa de las Américas, tal vez su libro más importante. Antes había publicado La ventana en el rostro (1961), El turno del ofendido (1963), El Mar (1964) y Poemas (1968). Luego publicó los libros Las historias prohibidas de pulgarcito (1975, poesía); y Pobrecito poeta que era yo (1976, novela).

Póstumamente aparecieron algunos títulos inéditos y varias recopilaciones antológicas de sus versos, como Poemas clandestinos (1980), Un libro rojo para Lenin (1986), Un libro levemente odioso (1988), En la humedad del secreto (antología compilada por Rafael Lara Martínez, San Salvador, 1994) y Antología mínima (a cargo de Luis Melgar Brizuela, San José de Costa Rica, 1998). En el campo del ensayo, publicó una monografía titulada El Salvador (1963), un ensayo sobre César Vallejo (1963) y un volumen de testimonios aparecido bajo el epígrafe de Miguel Mármol (1972). Compuso además algunas piezas teatrales, como Caminando y cantando(publicada en 1976) y Los helicópteros (escrita en colaboración con José Napoleón Rodríguez, e impresa en 1980).

martes, 3 de mayo de 2016

#UnDíaComoHoy 3 de mayo de 1469 nace Nicolás Maquiavelo {Escritor y Estadista florentino]


(Florencia, 3 de mayo de 1469 - junio 21 de 1527) Escritor y estadista florentino. Nacido en el seno de una familia noble empobrecida, Nicolás Maquiavelo vivió en Florencia en tiempos de Lorenzo y Pedro de Medici. Tras la caída de Savonarola (1498) fue nombrado secretario de la segunda cancillería encargada de los Asuntos Exteriores y de la Guerra de la ciudad, cargo que ocupó hasta 1512 y que le llevó a realizar importantes misiones diplomáticas ante el rey de Francia, el emperador Maximiliano I y César Borgia, entre otros.

Su actividad diplomática desempeñó un papel decisivo en la formación de su pensamiento político, centrado en el funcionamiento del Estado y en la psicología de sus gobernantes. Su principal objetivo político fue preservar la soberanía de Florencia, siempre amenazada por las grandes potencias europeas, y para conseguirlo creó la milicia nacional en 1505. Intentó sin éxito propiciar el acercamiento de posiciones entre Luis XII de Francia y el papa Julio II, cuyo enfrentamiento terminó con la derrota de los franceses y el regreso de los Medici a Florencia (1512).

Como consecuencia de este giro político, Maquiavelo cayó en desgracia, fue acusado de traición, encarcelado y levemente torturado (1513). Tras recuperar la libertad se retiró a una casa de su propiedad en las afueras de Florencia, donde emprendió la redacción de sus obras, entre ellas su obra maestra, El príncipe (Il principe), que Maquiavelo terminó en 1513 y dedicó a Lorenzo de Medici (a pesar de ello, sólo sería publicada después de su muerte).

En 1520, el cardenal Giulio de Medici le confió varias misiones y, cuando se convirtió en Papa, con el nombre de Clemente VII (1523), Maquiavelo pasó a ocupar el cargo de superintendente de fortificaciones (1526). En 1527, las tropas de Carlos I de España tomaron y saquearon Roma, lo que trajo consigo la caída de los Medici en Florencia y la marginación política de Maquiavelo, quien murió poco después de ser apartado de todos sus cargos.

La obra de Nicolás Maquiavelo se adentra por igual en los terrenos de la política y la literatura. Sus textos políticos e históricos son deudores de su experiencia diplomática al servicio de Florencia, caso de Descripción de las cosas de Alemania (Ritratti delle cose della Alemagna, 1532). En Discursos sobre la primera década de Tito Livio (Discorsi sopra la prima deca di Tito Livio, 1512-1519) esbozó, anticipándose a Vico, la teoría cíclica de la historia: la monarquía tiende a la tiranía, la aristocracia se transforma en oligarquía y la democracia en anarquía, lo que lleva de nuevo a la monarquía.

En El príncipe, obra inspirada en la figura de César Borgia, Maquiavelo describe distintos modelos de Estado según cuál sea su origen (la fuerza, la perversión, el azar) y deduce las políticas más adecuadas para su pervivencia. Desde esa perspectiva se analiza el perfil psicológico que debe tener el príncipe y se dilucida cuáles son las virtudes humanas que deben primar en su tarea de gobierno. Maquiavelo concluye que el príncipe debe aparentar poseer ciertas cualidades, ser capaz de fingir y disimular bien y subordinar todos los valores morales a la razón de Estado, encarnada en su persona.

El pensamiento histórico de Nicolás Maquiavelo quedó plasmado fundamentalmente en dos obras: La vida de Castruccio Castracani de Luca (1520) e Historia de Florencia (Istorie fiorentine, 1520-1525). Entre sus trabajos literarios se cuentan variadas composiciones líricas, como Las decenales (Decennali, 1506-1509) o El asno de oro (L'asino d'oro, 1517), pero sobre todas ellas destaca su comedia La mandrágora (Mandragora, 1520), sátira mordaz de las costumbres florentinas de la época. Clizia (1525) es una comedia en cinco actos, de forma aparentemente clásica, que se sitúa en la realidad contemporánea que Maquiavelo tanto deseaba criticar.

jueves, 24 de marzo de 2016

#UnDíaComoHoy 24 de marzo de 1980 es asesinado Monseñor Óscar Romero [Arzobispo salvadoreño]

(Óscar Arnulfo Romero y Galdámez; Ciudad Barrios, 15 de agosto de 1917 - San Salvador, 24 de marzo de 1980) Arzobispo salvadoreño. Formado en Roma, inició su carrera eclesiástica como párroco de gran actividad pastoral, aunque opuesto a las nuevas disposiciones del Concilio Vaticano II. En 1970 fue nombrado obispo auxiliar de El Salvador, y en 1974 obispo de Santiago de María.
En esta sede comenzó a aproximarse a la difícil situación política de su país, donde desde hacía décadas gobernaba el Ejército. Se implicó de lleno en la cuestión una vez nombrado arzobispo de El Salvador en 1977. Sus reiteradas denuncias de la violencia militar y revolucionaria, que llegaba hasta el asesinato de sacerdotes, le dieron un importante prestigio internacional. Ello no impidió que, al día siguiente de pronunciar una homilía en que pedía a los soldados no matar, fuese asesinado a tiros en el altar de su catedral.
Era hijo de Santos Romero y Guadalupe Galdámez, ambos mestizos; su padre fue de profesión telegrafista. Estudió primero con claretianos, y luego ingresó muy joven en el Seminario Menor de San Miguel, capital del departamento homónimo. De allí pasó en 1937 al Colegio Pío Latino Americano de Roma, donde se formó con jesuitas. En Roma, aunque no llegó a licenciarse en Teología, se ordenó sacerdote (1942).
El año siguiente, una vez vuelto a El Salvador, fue nombrado párroco del pequeño lugar de Anamorós (departamento de La Unión), y luego párroco de la iglesia de Santo Domingo y encargado de la iglesia de San Francisco (diócesis de San Miguel). Trabajador y tradicionalista, solía dedicarse a atender a pobres y niños huérfanos. En 1967 fue nombrado Secretario de la Conferencia Episcopal de El Salvador (CEDES), estableciendo su despacho en el Seminario de San José de la Montaña que, dirigido por jesuitas, era sede de la CEDES. Tres años después el papa Pablo VI lo ordenó obispo auxiliar de El Salvador.
Crítico por entonces de las nuevas vías abiertas por el Concilio Vaticano II (1962-1965), Monseñor Romero no tuvo buenas relaciones con el arzobispo Chávez y González, ni tampoco con un segundo obispo auxiliar, Arturo Rivera y Damas. Movido por aquella postura, cambió la línea del semanario Orientación (que desde entonces disminuyó notablemente su difusión). También atacó, sin demasiado efecto, al Externado de San José y a la Universidad Centroamericana (UCA), instituciones educativas dirigidas por jesuitas y, finalmente, a los propios jesuitas, contribuyendo a apartarlos en 1972 de la formación de seminaristas (sustituidos por sacerdotes diocesanos y nombrado él mismo Rector, el Seminario debió cerrar medio año después).
A pesar de esta serie de fracasos, gozaba del apoyo del Nuncio Apostólico de Roma, y fue nombrado obispo de Santiago de María en 1974. De gran dedicación pastoral, promovió asociaciones y movimientos espirituales, predicaba todos los domingos en la catedral, y visitaba a los campesinos más pobres. Bien visto por ello entre los sacerdotes de su diócesis, se le reprochó cierta falta de organización y de individualismo. En 1975, el asesinato de varios campesinos (que regresaban de un acto religioso) por la Guardia Nacional le hizo atender por primera vez a la grave situación política del país.
Así, cuando el 8 de febrero de 1977 fue designado arzobispo de El Salvador, las sucesivas expulsiones y muertes de sacerdotes y laicos (especialmente la del sacerdote Rutilio Grande) lo convencieron de la inicuidad del gobierno militar del coronel Arturo Armando Molina. Monseñor Romero pidió al Presidente una investigación, excomulgó a los culpables, celebró una misa única el 20 de marzo (asistieron cien mil personas) y decidió no acudir a ninguna reunión con el Gobierno hasta que no se aclarase el asesinato (así lo hizo en la toma de posesión del presidente Carlos Humberto Romero del 2 de julio). Asimismo, promovió la creación de un "Comité Permanente para velar por la situación de los derechos humanos".
El Nuncio le llamó al orden, pero él marchó en abril a Roma para informar al Papa, que se mostró favorable. En El Salvador, el presidente endureció la represión contra la Iglesia (acusaciones a los jesuitas, nuevas expulsiones y asesinatos, atentados y amenazas de cierre a medios de comunicación eclesiásticos). En sus homilías dominicales en la catedral y en sus frecuentes visitas a distintas poblaciones, Monseñor Romero condenó repetidamente los violentos atropellos a la Iglesia y a la sociedad salvadoreña.
En junio de 1978 volvió a Roma y, como la vez anterior, fue reconvenido por algunos cardenales y apoyado por Pablo VI. Continuó, pues, con idéntica actitud de denuncia, ganándose la animadversión del gobierno salvadoreño y la admiración internacional. La Universidad de Georgetown (EE.UU.) y la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) le concedieron el doctorado honoris causa (1978 y 1980 respectivamente), algunos miembros del Parlamento británico le propusieron para el Premio Nobel de la Paz de 1979, y recibió en 1980 el "Premio Paz", de manos de la luterana Acción Ecuménica de Suecia.
Aunque no hay certezas al respecto, se ha afirmado que el 8 de octubre de 1979 recibió la visita de los coroneles Adolfo Arnoldo Majano Ramos y Jaime Abdul Gutiérrez, quienes le comunicaron (también al embajador de Estados Unidos) su intención de dar un golpe de estado sin derramamiento de sangre; llevado a efecto el 15 de octubre, Monseñor Romero dio públicamente su apoyo al mismo, dado que prometía acabar con la injusticia anterior. En enero de 1980 hizo otra visita más a Roma (la última había sido en mayo de 1979), ahora recibido por Juan Pablo II, que le escuchó largamente y le animó a continuar con su labor pacificadora.
Insatisfecho por la actuación de la nueva Junta de Gobierno, intensificó los llamamientos a todas las fuerzas políticas, económicas y sociales del país, la Junta y el ejército, los propietarios, las organizaciones populares, sus sacerdotes e incluso a los grupos terroristas para colaborar en la reconstrucción de El Salvador y organizar un sistema verdaderamente democrático. El 17 de febrero de 1980 escribió una larga carta al presidente estadounidense Jimmy Carter, pidiéndole que cancelase toda ayuda militar, pues fortalecía un poder opresor.
Finalmente, el 23 de marzo, Domingo de Ramos, Monseñor Romero pronunció en la catedral una valiente homilía dirigida al Ejército y la Policía. Al día siguiente, hacia las seis y media de la tarde, durante la celebración de una misa en la capilla del Hospital de la Divina Providencia, fue asesinado en el mismo altar por un francotirador. Se atribuyó el crimen a grupos de ultraderecha, afirmándose que la orden de disparar habría sido dada por el antiguo Mayor Roberto D'Aubuisson (uno de los fundadores, posteriormente, del partido Alianza Republicana Nacionalista, ARENA); sin embargo, no se detuvo a nadie y todavía en la actualidad permanecen sin identificación y castigo los culpables.

lunes, 21 de marzo de 2016

#UnDíaComoHoy 21 de marzo de 1949 de Slavoj Žižek [Filósofo e Historiador Esloveno]




Nació el 21 de marzo de 1949 en Ljubljana, República Popular de Eslovenia, Yugoslavia.

Hijo de padre Jože Žižek, un economista y funcionario de la región de Prekmurje en el este de Eslovenia. Su madre Vesna, trabajó como contable en una empresa del Estado. Pasó la mayor parte de su infancia en la ciudad costera de Portoroz . La familia se trasladó nuevamente a Ljubljana cuando Slavoj era un adolescente.

Asistió a la escuela de secundaria Bežigrad. En 1967, se matriculó para realizar estudios de Filosofía en la Universidad de Liubliana donde se doctoró, y enPsicoanálisis en la Universidad de París VIII Vincennes-Saint-Denis, donde obtuvo su segundo doctorado. Tuvo que vivir durante años de la traducción cuando terminó sus estudios porque no caía bien a las autoridades comunistas y le impidieron enseñar en la universidad. Fue investigador en el Instituto de Sociología de la Universidad de Liubliana y profesor invitado en diversas instituciones como las de Columbia, Universidad de Princeton, New School for Social Research de Nueva York y la Universidad de Míchigan. Director Internacional del Instituto Birkbeck para las Humanidades.


Considerado uno de los precursores de una nueva teoría crítica de la cultura, se presenta así mismo como filósofo radical y se hizo filósofo, aclara, en segunda opción, porque su aspiración era el cine. Considerado como uno de los más prestigiosos seguidores de Jacques Lacan. En su trabajo destaca una tendencia a ejemplificar la teoría con la cultura popular y también de la teoría psicoanalíticalacaniana para sus análisis de la sociedad en su conjunto. Su estructura de pensamiento se referencia en las teorías hegelianas y marxistas alcanzando los campos de la sociología, la psicología, la filosofía y la comunicación. El psicoanálisis le permite reconstruir la subjetividad del hombre moderno, y con ayuda de Lacan, recompone el escenario originario en el que debe desarrollarse un sujeto a la altura de su tiempo. Zizek, que sufrió los rigores de la burocracia comunista en la ex Yugoslavia, no renuncia al marxismo ni al concepto de economía política, aunque lejos de la escolástica. Habla sin nostalgia del socialismo de Estado asegurando que cuando se certificó su defunción llevaba años muerto. Su trabajo sobre el cine se inscribe en la línea de los estudios culturales fundados por el pensador marxista estadounidense Fredric Jameson. Escribe regularmente en la prensa internacional sobre geopolítica.

Militante activo de los movimientos democráticos eslovenos de los años ochenta, participó como columnista de la revista alternativa Mladina, desde donde criticaba aspectos del régimen yugoslavo. Miembro de diversos movimientos sociales y democratizadores de Eslovenia, en 1990 en la primera elección al independizarse Eslovenia de Yugoslavia, se postuló como candidato a la presidencia por el Partido Liberal Democrático sin resultar electo.

Contrajo matrimonio con la filósofa eslovena Renata Salecl; se casó en segundas nupcias y se divorció de la modelo argentina Analía Hounie (ex del cantanteAndrés Calamaro y que fuera inspiradora de la canción "Flaca"), su colaboradora y discípula, a quien conoció en uno de sus seminarios en Buenos Aires; y en tercer lugar, se casó con la periodista eslovena Jela Krecic, que en diciembre 2013 publicó una entrevista exclusiva con Julian Assange.



Bibliografía seleccionada en español

El sublime objeto de la ideología — 1992
Todo lo que usted siempre quiso saber sobre Lacan y nunca se atrevió a preguntarle a Hitchcock — 1994
¡Goza tu síntoma! Jacques Lacan dentro y fuera de Hollywood — 1994
Porque no saben lo que hacen. El goce como factor político — 1998
Estudios Culturales. Reflexiones sobre el multiculturalismo — 1998
El acoso de las fantasías — 1999
Mirando al Sesgo. Una introducción a Jacques Lacan a través de la cultura popular — 2000
El espinoso sujeto. El centro ausente de la ontología política — 2001
El frágil Absoluto o ¿por que merece la pena luchar por el legado cristiano? — 2002
¿Quién dijo totalitarismo? Cinco intervenciones sobre el (mal) uso de una noción — 2002
Las metastasis del Goce. Seis ensayos sobre la mujer y la causalidad — 2003
Contingencia — Hegemonía — Universalidad — 2003
Ideología. Un mapa de la cuestión — 2003
Violencia en Acto. Conferencias en Buenos Aires — 2004
A propósito de Lenin. Política y subjetividad en el capitalismo tardío — 2004
La Revolución Blanda — 2004
Repetir Lenin — 2004
El títere y el enano. El núcleo perverso del cristianismo — 2005
Amor sin piedad. Hacia una política de la verdad — 2005
La suspensión política de la ética — 2005
Arriesgar lo imposible. Conversaciones con Glyn Daly — 2005
Bienvenidos al desierto de lo real — 2005
Visión de Paralaje — 2006
Órganos sin cuerpo — 2006
Lacrimae Rerum. Ensayos sobre cine moderno y ciberespacio — 2006
En defensa de la intolerancia — 2007
Cómo leer a Lacan — 2008
Sobre la violencia. Seis reflexiones marginales — 2009
El prójimo. Tres indagaciones sobre teología política — 2010
Lenin reactivado.Hacia una politica de la verdad — 2010
En defensa de causas perdidas — 2011
Primero como tragedia — luego como farsa — 2011
Robespierre.Virtud y terror — 2011
Filosofía y actualidad. El debate — 2012
¡Bienvenidos a tiempos interesantes! — 2012

martes, 15 de marzo de 2016

#UnDíaComoHoy 15 de marzo de 1830 nace Élisée Reclus [Anarquista Francés]


Escritor, geógrafo y activista anarquista francés, nacido en Sainte-Foy-la-Grande el 15 de marzo de 1830 y fallecido en Thourout el 4 de julio de 1905.

Perseguido desde muy temprana edad por su ideología ácrata, en 1851 se vio obligado a abandonar Francia y tomar el camino de un exilio que le llevó por diferentes países de Europa y América, en los que aprovechó para ampliar sus conocimientos sobre la otra gran pasión que alentó toda su existencia: el estudio de la Geografía. Al cabo de seis años, ya de nuevo en su país natal, el joven Reclus comenzó a publicar sus primeras colaboraciones en varias publicaciones relacionadas con la disciplina geográfica, como la Revue des Deux Mondes y Le Tour du Monde. Sin embargo, estas ocupaciones profesionales no le impulsaron a abandonar su lucha activa en favor de sus ideas anarquistas, por lo que, después de haberse afiliado a la Internacional en 1867, fue reducido a presidio y, poco después, nuevamente condenado al destierro.

Reclus aprovechó esta nueva imposición de abandonar Francia para trasladarse a España en compañía de otros relevantes anarquistas que, como Alfred Nacquet, Aristide Rey, y Giuseppe Fanelli, tenían la misión de formar los primeros núcleos internacionalistas en la Península Ibérica y -al parecer, por orden del propio Bakunin- propagar allí la doctrina anarquista de la I Internacional. Fue precisamente el geógrafo francés quien, a comienzos de 1869, puso en contacto a Giusseppe Fanelli con el grupo anarquista madrileño de Anselmo Lorenzo, desde donde se extendió el mensaje de Bakunin al resto del país.

Otra vez en Francia, Élisée Reclus tuvo ocasión de conocer al pedagogo catalán Francisco Ferrer y Guardia, a la sazón exiliado en París, a quien trasladó esa afición por la geografía que luego habría de convertirse en uno de los pilares básicos de su propuesta de reforma educativa conocida como la "Escuela Moderna". Consagrado, en fin, a sus estudios, Reclus aceptó una cátedra de geografía comparada en la Universidad de Bruselas (1892) y concluyó la última etapa de su vida dedicado a una disciplina que había enriquecido con ensayos tan notables como los titulados La Terre, description des phénomènes de la vie du globe ('La Tierra, descripción de los fenómenos de la vida del globo', 1867-68), Nouvelle Géographie Universelle ('Nueva geografía universal', 1875-94) y L'Homme et la Terre ('El hombre y la tierra', 1905-08).

lunes, 14 de marzo de 2016

#UnDíaComoAhora 14 de marzo de 1879 nace Albert Einstein [Científico Alemán]


(Ulm, Alemania, 14 de marzo de 1879 - Princeton, 18 de abril de1955) Científico alemán. En 1880 su familia se trasladó a Munich y luego (1894-96) a Milán. Frecuentó un instituto muniqués, prosiguió sus estudios en Italia y finalmente se matriculó en la Escuela Politécnica de Zurich (1896-1901). Obtenida la ciudadanía suiza (1901), encontró un empleo en el Departamento de Patentes; aquel mismo año contrajo matrimonio.

En el siglo XVII, la sencillez y elegancia con que Isaac Newton había logrado explicar las leyes que rigen el movimiento de los cuerpos y el de los astros, unificando la física terrestre y la celeste, deslumbró hasta tal punto a sus contemporáneos que llegó a considerarse completada la mecánica. A finales del siglo XIX, sin embargo, era ya insoslayable la relevancia de algunos fenómenos que la física clásica no podía explicar. Correspondió a Albert Einstein superar tales carencias con la creación de un nuevo paradigma: la teoría de la relatividad, punto de partida de la física moderna.
Albert Einstein en 1947


En tanto que modelo explicativo completamente alejado del sentido común, la relatividad se cuenta entre aquellos avances que, en los albores del siglo XX, conducirían al divorcio entre la gente corriente y una ciencia cada vez más especializada e ininteligible. No obstante, ya en vida del físico o póstumamente, incluso los más sorprendentes e incomprensibles aspectos de la relatividad acabarían siendo confirmados. No debe extrañar, pues, que Albert Einstein sea uno de los personajes más célebres y admirados de la historia de la ciencia: saber que son ciertas tantas ideas apenas concebibles (por ejemplo, que la masa de un cuerpo aumenta con la velocidad) no deja más opción que rendirse a su genialidad.

Un mal estudiante

Albert Einstein nació en la ciudad bávara de Ulm el 14 de marzo de 1879. Fue el hijo primogénito de Hermann Einstein y de Pauline Koch, judíos ambos, cuyas familias procedían de Suabia. Al siguiente año se trasladaron a Munich, en donde el padre se estableció, junto con su hermano Jakob, como comerciante en las novedades electrotécnicas de la época.

El pequeño Albert fue un niño quieto y ensimismado, y tuvo un desarrollo intelectual lento. El propio Einstein atribuyó a esa lentitud el hecho de haber sido la única persona que elaborase una teoría como la de la relatividad: «un adulto normal no se inquieta por los problemas que plantean el espacio y el tiempo, pues considera que todo lo que hay que saber al respecto lo conoce ya desde su primera infancia. Yo, por el contrario, he tenido un desarrollo tan lento que no he empezado a plantearme preguntas sobre el espacio y el tiempo hasta que he sido mayor».

En 1894, las dificultades económicas hicieron que la familia (aumentada desde 1881 con el nacimiento de una hija, Maya) se trasladara a Milán; Einstein permaneció en Munich para terminar sus estudios secundarios, reuniéndose con sus padres al año siguiente. En el otoño de 1896 inició sus estudios superiores en la Eidgenossische Technische Hochschule de Zúrich, en donde fue alumno del matemático Hermann Minkowski, quien posteriormente generalizó el formalismo cuatridimensional introducido por las teorías de su antiguo alumno.
Einstein con Elsa, su segunda esposa


El 23 de junio de 1902, Albert Einstein empezó a prestar sus servicios en la Oficina Confederal de la Propiedad Intelectual de Berna, donde trabajó hasta 1909. En 1903 contrajo matrimonio con Mileva Maric, antigua compañera de estudios en Zúrich, con quien tuvo dos hijos: Hans Albert y Eduard, nacidos respectivamente en 1904 y en 1910. En 1919 se divorciaron, y Einstein se casó de nuevo con su prima Elsa.

La relatividad

Durante 1905, publicó cinco trabajos en los Annalen der Physik: el primero de ellos le valió el grado de doctor por la Universidad de Zúrich, y los cuatro restantes acabarían por imponer un cambio radical en la imagen que la ciencia ofrece del universo. De estos cuatro, el primero proporcionaba una explicación teórica, en términos estadísticos, del movimiento browniano, y el segundo daba una interpretación del efecto fotoeléctrico basada en la hipótesis de que la luz está integrada por cuantos individuales, más tarde denominados fotones. Los dos trabajos restantes sentaban las bases de la teoría restringida de la relatividad, estableciendo la equivalencia entre la energía E de una cierta cantidad de materia y su masa m en términos de la famosa ecuación E = mc², donde c es la velocidad de la luz, que se supone constante.

El esfuerzo de Einstein lo situó inmediatamente entre los más eminentes de los físicos europeos, pero el reconocimiento público del verdadero alcance de sus teorías tardó en llegar; el Premio Nobel de Física, que recibió en 1921, le fue concedido exclusivamente «por sus trabajos sobre el movimiento browniano y su interpretación del efecto fotoeléctrico». En 1909 inició su carrera de docente universitario en Zúrich, pasando luego a Praga y regresando de nuevo a Zúrich en 1912 para ser profesor del Politécnico, en donde había realizado sus estudios.
Einstein tocando el violín, una de sus aficiones favoritas (c. 1930)



En 1914 pasó a Berlín como miembro de la Academia de Ciencias prusiana. El estallido de la Primera Guerra Mundial le forzó a separarse de su familia (por entonces de vacaciones en Suiza), que ya no volvió a reunirse con él. Contra el sentir generalizado de la comunidad académica berlinesa, Einstein se manifestó por entonces abiertamente antibelicista, influido en sus actitudes por las doctrinas pacifistas de Romain Rolland.

En el plano científico, su actividad se centró, entre 1914 y 1916, en el perfeccionamiento de la teoría general de la relatividad, basada en el postulado de que la gravedad no es una fuerza sino un campo creado por la presencia de una masa en el continuum espacio-tiempo. La confirmación de sus previsiones llegó en 1919, al fotografiarse el eclipse solar del 29 de mayo;The Times lo presentó como el nuevo Newton y su fama internacional creció, forzándole a multiplicar sus conferencias de divulgación por todo el mundo y popularizando su imagen de viajero de la tercera clase de ferrocarril, con un estuche de violín bajo el brazo.

Hacia una teoría unificadora

Durante la siguiente década, Einstein concentró sus esfuerzos en hallar una relación matemática entre el electromagnetismo y la atracción gravitatoria, empeñado en avanzar hacia el que, para él, debía ser el objetivo último de la física: descubrir las leyes comunes que, supuestamente, habían de regir el comportamiento de todos los objetos del universo, desde las partículas subatómicas hasta los cuerpos estelares, y agruparlas en una única teoría "de campo unificado". Tal investigación, que ocupó el resto de su vida, resultó infructuosa y acabó por acarrearle el extrañamiento respecto del resto de la comunidad científica. A partir de 1933, con el acceso de Hitler al poder, su soledad se vio agravada por la necesidad de renunciar a la ciudadanía alemana y trasladarse a Estados Unidos; Einstein pasó los últimos veinticinco años de su vida en el Instituto de Estudios Superiores de Princeton (Nueva Jersey), ciudad en la que murió el 18 de abril de 1955.

Einstein dijo una vez que la política poseía un valor pasajero, mientras que una ecuación valía para toda la eternidad. En los últimos años de su vida, la amargura por no hallar la fórmula que revelase el secreto de la unidad del mundo hubo de acentuarse por la necesidad que sintió de intervenir dramáticamente en la esfera de lo político. En 1939, a instancias de los físicos Leo Szilard y Paul Wigner, y convencido de la posibilidad de que los alemanes estuvieran en condiciones de fabricar una bomba atómica, se dirigió al presidente Roosevelt instándole a emprender un programa de investigación sobre la energía atómica.

Después de las explosiones de Hiroshima y Nagasaki, Einstein se unió a los científicos que buscaban la manera de impedir el uso futuro de la bomba y propuso la formación de un gobierno mundial a partir del embrión constituido por las Naciones Unidas. Pero sus propuestas en pro de que la humanidad evitara las amenazas de destrucción individual y colectiva, formuladas en nombre de una singular amalgama de ciencia, religión y socialismo, recibieron de los políticos un rechazo comparable a las críticas respetuosas que suscitaron entre los científicos sus sucesivas versiones de la idea de un campo unificado.

Albert Einstein sigue siendo una figura mítica de nuestro tiempo; más, incluso, de lo que llegó a serlo en vida, si se tiene en cuenta que aquella fotografía suya en que exhibe un insólito gesto de burla (sacando la lengua en una cómica e irreverente expresión) se ha visto elevada a la dignidad de icono doméstico después de ser convertida en un póster tan habitual como los de los ídolos de la canción y los astros de Hollywood. Sin embargo, no son su genio científico ni su talla humana los que mejor lo explican como mito, sino, quizás, el cúmulo de paradojas que encierra su propia biografía, acentuadas con la perspectiva histórica. Al Einstein campeón del pacifismo se le recuerda aún como al «padre de la bomba»; y todavía es corriente que se atribuya la demostración del principio de que «todo es relativo» precisamente a él, que luchó encarnizadamente contra la posibilidad de que conocer la realidad significara jugar con ella a la gallina ciega.

domingo, 28 de febrero de 2016

#UnDíaComoHoy 28 de febrero de 1953 nace Paul Krugman [Economista Estadounidense]


Nació el 28 de febrero de 1953 en Albany, Nueva York.

Nació en el seno de una familia judía. Hijo de Anita y David Krugman. Sus abuelos paternos emigraron a los Estados Unidos en 1922 desde Brest, Bielorrusia, que en ese momento formaba parte de Polonia.

Creció en el condado de Nassau y se graduó en la John F. Kennedy High School en Bellmore.

Licenciado en la Universidad de Yale en 1974, se doctoró tres años después en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y desde 1996 es catedrático de Economía en la Universidad de Princeton, también ha impartido clases en el MIT y en la Universidad de Stanford.

Fue uno de los fundadores de la 'New Trade Theory', una revisión de la teoría del comercio internacional en mérito a la cual le concedieron en 1991 la medalla John Bates Clark, que la la Asociación Americana de Economistas concede cada dos años al economista menor de cuarenta años que haya realizado la contribución más importante a las ciencias económicas. Miembro del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca con el presidente Ronald Reagan, asesor del Banco Mundial, del FMI, de la Comisión Trilateral y de la ONU.

Ha sido considerado por la revista 'The Economist' como el «economista más notable de su generación». Desde 2000 escribe para 'The New York Times' y sus artículos son traducidos y reproducidos en medios de comunicación de todo el mundo. Autor de casi una veintena de libros, irrumpió en el panorama literario con 'La edad de las expectativas limitadas' y criticó la afición de las recetas milagrosas en 'Vendiendo prosperidad'. Con 'El Gran Engaño' (2003), denuncia la sumisión del sistema político, judicial y económico estadounidense a la extrema derecha. En 2012 publicó '¡Acabad ya con esta crisis!', donde expone las causas de la crisis económica y trata sobre las medidas para salir de ella.

El 23 de junio de 2004 fue distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en reconocimiento a sus contribuciones a la teoría sobre las crisis cambiarias y al análisis de la política monetaria. El 13 de octubre de 2008 ganó el Premio Nobel de Economía por su análisis de los patrones de comercio y la localización de la actividad económica.

El 28 de febrero de 2014, anunció su retirada de la Universidad de Princeton en junio de 2015, para convertirse en profesor de la Graduate Center of the City University of New York.

Su primera esposa fue Robin L. Bergman una reconocida diseñadora. Posteriormente se casó con Robin Wells, economista que colaboró en algunos de sus libros.


Obras en español

2012 - ¡Acabad ya con esta crisis!
2011 - Fundamentos de economía
2011 - Introducción a la economía: edición especial
2011 - Introducción a la economía: macroeconomía
2010 - Introducción a la economía: microeconomía
2010 - Economía internacional: teoría y política
2009 - El retorno de la economía de la depresión
2009 - Economía internacional: teoría y política
2009 - El retorno de la economía de la depresión y la crisis actual
2008 - Después de Bush: el fin de los "neocons" y la hora de los demócratas
2005 - El internacionalismo "moderno": la economía internacional y las mentiras de la competitividad
2004 - El gran engaño: ineficacia y deshonestidad: los Estados Unidos ante el siglo XXI
2002 - Economía internacional: teoría y política del comercio internacional
2000 - La globalización de la economía y las crisis financieras
2000 - Economía espacial: las ciudades, las regiones y el comercio internacional
2000 - Vendiendo prosperidad
2000 - El retorno de la economía de la depresión
1999 - Economía internacional: teoría y política
1999 - El teórico accidental
1997 - Desarrollo, geografía y teoría económica
1997 - El internacionalismo moderno
1997 - La organización espontánea de la economía = The self-organizing economy
1995 - Economía intrnacional
1991 - La era de las expectativas limitadas
1992 - Geografía y comercio

miércoles, 24 de febrero de 2016

#UnDíaComoHoy 24 de febrero de 1955 nace Steve Paul Jobs [Emprendedor Norteamericano]


(Steve Paul Jobs; San Francisco, 24 de febrero de 1955 - Palo Alto, California, 5 de octubre de 2011) Informático y empresario estadounidense. Padre del primer ordenador personal y fundador de Apple Computer, probablemente la empresa más innovadora del sector, este mago de la informática fue uno de los más influyentes de la vertiginosa escalada tecnológica en que aún vive el mundo actual, contribuyendo decisivamente a la popularización de la informática. Sus ideas visionarias en el campo de los ordenadores personales, la música digital o la telefonía móvil revolucionaron los mercados y los hábitos de millones de personas durante más de tres décadas.

Steve Jobs

Sus padres, dos estudiantes universitarios sin medios materiales para mantenerlo, entregaron al pequeño Steve en adopción al matrimonio formado por Paul y Clara Jobs (maquinista ferroviario y ama de casa, respectivamente). Desde 1961, la familia Jobs residió en la pequeña ciudad californiana de Mountain View, importante centro de la industria electrónica estadounidense. No cabe duda de que el ambiente local influyó en sus futuras inclinaciones profesionales; con apenas doce años se unió al Hewlett-Packard Explorer Club, asociación juvenil en la que los ingenieros de la compañía Hewlett-Packard enseñaban a niños y jóvenes las últimas creaciones en el terreno de la computación.

Al terminar el bachiller en el Instituto Homestead de Mountain View, Steve Jobs ingresó en la Reed College, una universidad de artes liberales radicada en Portland (Oregón), pero abandonó los estudios universitarios un semestre más tarde. En esa época coqueteó con las drogas y se interesó por la filosofía y la contracultura, llegando a viajar a la India en busca de iluminación espiritual. Tras unas prácticas en la empresa Hewlett-Packard en Palo Alto, en 1974 Jobs fue contratado como diseñador por Atari, compañía pionera de la por entonces naciente industria de los videojuegos.

Nace Apple

En aquella misma época se unió al que sería su primer socio, el ingeniero Stephen Wozniak. Jobs supo apreciar de inmediato el interés comercial del proyecto de microcomputador doméstico en que trabajaba su amigo; entre los bártulos y enseres domésticos del garaje crearon primero una imaginativa placa base y luego un computador completo, el Apple I, considerado el primer ordenador personal de la historia. En 1976, con el dinero obtenido en la venta de su furgoneta Volkswagen, fundaron la empresa Apple Computer, con sede en el garaje de la familia Jobs. Steve Jobs eligió el nombre Apple como un recuerdo de los tiempos en que trabajaba en la recolección de su fruta favorita, la manzana.

Steve Jobs en 1977

El Apple II, una mejora del modelo anterior, fue introducido en 1977, convirtiéndose en el primer ordenador de consumo masivo. Tras una impresionante lluvia de pedidos, Apple pasó a ser la empresa de mayor crecimiento de Estados Unidos. Tres años después, Apple salió a la bolsa con un precio de 22 dólares por acción, lo que convirtió a Jobs y Wozniak en millonarios. Steve Jobs había adquirido ya su fama de genio bifronte, magníficamente dotado para la tecnología y para los negocios: un excepcional talento creativo le había permitido tanto idear un ordenador revolucionario como triunfar en su comercialización.

Tras el Apple II, Jobs y Wozniak se enfrascaron en la creación del Macintosh, el primer ordenador asequible y fácil de manejar sin necesidad de saber informática: era la realización del sueño que acariciaba la industria desde la invención del primer microprocesador (1971). El lanzamiento del Macintosh en 1984 supuso un vuelco en las perspectivas del mercado. Su gran innovación fue una interfaz gráfica de diseño exquisito y amigable que simulaba una mesa de trabajo (el escritorio), y la introducción del ratón para ejecutar las funciones haciendo clic sobre las iconos, ventanas y menús de opciones que se abrían en la pantalla, lo que facilitaba grandemente la interacción entre el usuario y el ordenador: dejaba de ser necesario comprender, memorizar e introducir a través del teclado multitud de comandos esotéricos, de modo que hasta un niño podía utilizarlo. En este sentido, Jobs realizó una gran contribución a la introducción de los ordenadores personales en la enseñanza.

En 1981, el más fuerte competidor de Apple, IBM, había sacado al mercado su primer ordenador personal, copiando en buena parte las especificaciones del Apple II que la propia Apple, de forma un tanto ingenua, había hecho públicas. Con el ánimo de mantener la competitividad de su empresa, Steve Jobs decidió reclutar para la dirección de Apple al entonces presidente de la conocida multinacional de refrescos Pepsi, John Sculley, sin saber que éste acabaría echándole de su propia empresa. El estilo de Sculley, un ejecutivo de la vieja guardia, chocaba claramente con la rebeldía y las maneras heterodoxas de Jobs.

Steve Jobs, John Sculley y Stephen Wozniak en la presentación del Macintosh (San Francisco, 1984)

Al mismo tiempo empezaron los problemas entre Jobs y Wozniak, relegado a un segundo plano tras un accidente, aunque que, según otras versiones, el deterioro de sus relaciones se debió al difícil carácter de Jobs, tachado en medios informáticos de "tirano carismático". El resultado de ambos conflictos personales fue que Wozniak se marchó de Apple en 1985, año en que fueron despedidos mil doscientos empleados a raíz de una amplia reestructuración en la empresa, y Jobs dimitió para emprender en solitario una nueva andadura empresarial.

NeXT Computer y Pixar

Steve Jobs fundó una nueva compañía informática, NeXT Computer (1985), y a continuación compró al director cinematográfico estadounidense George Lucas, por diez millones de dólares, la división de animación de la productora del cineasta, Lucasfilm Limited. Así nacieron en 1986 los Estudios de Animación Pixar, centrados en la producción por ordenador de películas de dibujos animados; tan sólo tres años después, una de las películas realizadas por los estudios,Tin Toy (1988), mereció el Oscar de la Academia al mejor cortometraje animado.

En 1989, NeXT Computer lanzó su primer ordenador, repleto de funciones extraordinarias, pero que no resultó rentable por su elevado precio y su incompatibilidad con la mayoría de los sistemas existentes en el mercado. Finalmente, el visionario Jobs cerró la división de ordenadores en 1993, con el mérito de haber creado el aparato con el que el programador británico Tim Berners-Lee ideó la World Wide Web, que sería la base del desarrollo y popularización de Internet.

En su etapa en NeXT Computer (1989)

Mejor iban las cosas en Pixar: en 1995, el estudio lanzó Toy Story, una producción conjunta con Disney que ya forma parte de la historia del cine por ser el primer largometraje realizado íntegramente por ordenador. La película fue un éxito de taquilla y obtuvo un Oscar de la Academia de Hollywood. El siguiente gran éxito de Pixar fue Bichos, una aventura en miniatura(1998), al que seguirían nuevos títulos memorables, como Monsters, Inc. (2001) y Buscando a Nemo (2003).

Su antigua empresa, en cambio, atravesaba momentos difíciles. Desde principios de los 80, los llamados PC clónicos (ordenadores personales compatibles con los de IBM) copaban el mercado gracias su bajo coste. Con Jobs al frente, Apple había logrado capear el temporal gracias al ya citado Macintosh (1984): su intuitiva interfaz gráfica fácilmente manejable mediante el ratón era claramente superior al MS-DOS, el sistema operativo de Microsoft que llevaban los clónicos, y justificaba, junto con otras virtudes, su elevado precio.

Pero cuando Microsoft lanzó las primeras versiones del sistema operativo Windows (Windows 3.1 en 1992, Windows 95 en 1995), Apple perdió uno de sus principales argumentos de venta. Un PC clónico equipado con Windows y ratón era tan fácil de usar como el Macintosh, y mucho más barato. A juicio de casi todos los expertos, Windows era un plagio de la interfaz del Macintosh; así lo entendió Apple, que de inmediato se enzarzó en demandas y pleitos contra la Microsoft de Bill Gates. La enemistad entre dos personalidades tan contrapuestas como el hipercreativo Steve Jobs y el funcionarial Bill Gates sería el tema de una película televisiva titulada Piratas del Silicon Valley, producida en 1998 por la cadena TNT.

De nuevo en Apple

Derrotada en sus pleitos contra Microsoft y sumergida en una profunda crisis, en diciembre de 1996 Apple decidió comprar NeXT Computer, lo que supuso la vuelta de Steve Jobs a la empresa por él fundada con un cargo de asesor interino (por el que Jobs, voluntariamente, no recibía ningún salario). Nueve meses después, la dimisión del presidente de Apple encumbró nuevamente a Jobs al frente de la compañía. En agosto de 1997, un mes antes de su nombramiento como presidente provisional de Apple, Jobs anunció un acuerdo con la corporación rival, Microsoft, que decidió invertir 150 millones de dólares en Apple. Las dos compañías acabaron comprendiendo que se necesitaban y se complementaban, pues Microsoft era el principal fabricante de programas para Macintosh, y Apple uno de los principales testigos en el juicio antimonopolio que la justicia norteamericana había incoado contra la empresa de Bill Gates.

Durante esta segunda etapa en Apple, en la que se mantendría como director ejecutivo hasta 2009, Steve Jobs continuó en su línea rompedora, impulsando productos decididamente innovadores. Visto en perspectiva, no hay duda de que acertó en sus planteamientos. Cuando Jobs asumió de nuevo la presidencia de Apple en septiembre de 1997, la batalla parecía perdida; en 2012, un año después de su muerte, Apple se había convertido en la empresa más valiosa del mundo: la cotización global de sus acciones en bolsa rozaba los seiscientos mil millones de dólares.

En 1998, justo un año después de su regreso, Steve Jobs volvió a revolucionar el mercado informático con el lanzamiento del iMac, un ordenador compacto integrado en el monitor, que además de su espectacular diseño vanguardista estaba preparado para navegar por Internet. Su éxito de ventas colocó a Apple nuevamente entre los cinco mayores fabricantes de ordenadores personales de Estados Unidos y acarreó una revalorización del 50% de las acciones de la compañía. Nuevas versiones del iMac, con mayor potencia y cada vez más sofisticadas prestaciones y diseño, seguirían apareciendo en los años siguientes, con gran aceptación entre su legión de usuarios incondicionales.

Como si el mundo del ordenador personal se le hubiera quedado pequeño, Jobs pasó pronto a desplegar su inagotable inventiva en otros ámbitos, conjugando como siempre había hecho las novedosas funcionalidades con la máxima simplicidad de uso y elegantes diseños minimalistas. El primero fue la música digital: en 2001 desembarcó en el sector musical con un reproductor de audio de bolsillo, el iPod, y dos años después creó la tienda musical iTunes, que lideró de inmediato la venta de música en línea y sigue manteniendo su posición dominante. Desgraciadamente, sus problemas de salud lo obligaron a apartarse temporalmente de su trabajo en 2004, año en que fue tratado de un cáncer de páncreas.

Steve Jobs en la presentación del iPhone (2007)

En 2007 presentó el iPhone, primero de la familia de teléfonos inteligentes de alta gama producida por Apple. Declarado "invento del año" por la revista Time, su pantalla táctil integraba un teclado de orientación tanto vertical como horizontal, e incorporaba una cámara fotográfica de tres megapixeles, un lector de música (con las mismas funciones que un iPod) y un navegador de Internet. Inicialmente contaba con un número reducido de aplicaciones, proporcionadas por Apple, pero la demanda de más programas por parte de los usuarios originó la creación de la App Store en julio de 2008, una tienda de aplicaciones donde todo tipo de desarrolladores podían vender software diseñado para los iPhone y demás dispositivos fabricados por la compañía.

Las novedosas prestaciones del iPhone fueron pronto imitadas, pero sólo otro gran gigante del sector, Google (Sergei Brin y Larry Page), presentó batalla al liderazgo de Apple lanzando ese mismo año Android, un sistema operativo para móviles. La historia se repetía: el iPhone llevaba integrado su propio sistema operativo, el iOS, y gracias al desarrollo de Android, que acabaría por imponerse casi como estándar entre los restantes fabricantes, Google logró evitar que una probable hegemonía de Apple amenazase su posición dominante en Internet, pues era sabido que, en un futuro muy próximo, la mayor parte de conexiones a Internet se efectuarían desde dispositivos móviles.

En 2009, año en que hubo de someterse a un trasplante de hígado, Steve Jobs delegó la mayor parte de sus responsabilidades en Timothy Cook. Pero ni siquiera el visible deterioro de su salud lograría reducir su entrega al trabajo y su afán innovador. Con su creatividad intacta, todavía en 2010 sorprendió al mundo con el iPad, un híbrido de tableta y teléfono móvil; una ligera y delgadísima pantalla táctil de 9,7 pulgadas contenía en su parte posterior la potencia de procesamiento y todas las prestaciones de un ordenador portátil, sin necesidad de teclado ni ratón. Steve Jobs presentó la segunda versión, el iPad 2, en marzo de 2011, en la que sería una de sus últimas apariciones en público. El 5 de octubre de 2011, a los 56 años de edad, falleció en su casa de Palo Alto, víctima del avance del cáncer que le había sido detectado en 2003.

viernes, 12 de febrero de 2016

#UnDíaComoHoy 12 de febrero de 1809 nace Charles Darwin [Naturalista Británico]

La revolución científica del Renacimiento estableció una nueva astronomía en la que la Tierra dejaba de ser el centro de la creación; su defensa valió a Galileo un proceso inquisitorial. Cuando, en el siglo XIX, el naturalista británico Charles Darwin formuló sobre bases científicas la moderna teoría de la evolución en su obra El origen de las especies (1859), también las más airadas reacciones procedieron de los estamentos eclesiásticos: el modelo evolutivo cuestionaba el origen divino de la vida y del hombre. Una vez más (y en ello reside la trascendencia histórica de la obra de Darwin), los avances científicos socavaban convicciones firmemente arraigadas, dando inicio a un cambio de mentalidad de magnitud comparable al de la revolución copernicana.

Charles Darwin

Charles Robert Darwin nació en Sherewsbury el 12 de febrero de 1809. Fue el segundo hijo varón de Robert Waring Darwin, médico de fama en la localidad, y de Susannah Wedgwood, hija de un célebre ceramista del Staffordshire, Josiah Wedgwood, promotor de la construcción de un canal para unir la región con las costas y miembro de la Royal Society. Su abuelo paterno, Erasmus Darwin, fue también un conocido médico e importante naturalista, autor de un extenso poema en pareados heroicos que presentaba una alegoría del sistema linneano de clasificación sexual de las plantas, el cual fue un éxito literario del momento; por lo demás, sus teorías acerca de la herencia de los caracteres adquiridos estaban destinadas a caer en descrédito por obra, precisamente, de su nieto.

Además de su hermano, cinco años mayor que él, Charles tuvo tres hermanas también mayores y una hermana menor. Tras la muerte de su madre en 1817, su educación transcurrió en una escuela local; en su vejez recordaría su experiencia allí como lo peor que pudo sucederle a su desarrollo intelectual. Ya desde la infancia dio muestras de un gusto por la historia natural que él consideró innato y, en especial, de una gran afición por coleccionar cosas (conchas, sellos, monedas o minerales), el tipo de pasión «que le lleva a uno a convertirse en un naturalista sistemático, en un experto, o en un avaro».

Vocación y formación

En octubre de 1825 Darwin ingresó en la Universidad de Edimburgo para estudiar medicina por decisión de su padre, al que siempre recordó con cariño y admiración, y con un respeto no exento de connotaciones psicoanalíticas; la hipocondría de Darwin en su edad adulta combinaría siempre la desconfianza en los médicos con la fe ilimitada en el instinto y los métodos de tratamiento de su padre.

El joven Charles, sin embargo, no consiguió interesarse por la carrera; a la repugnancia por las operaciones quirúrgicas y a la incapacidad del profesorado para captar su atención, vino a sumarse el creciente convencimiento de que la herencia de su padre le iba a permitir una confortable subsistencia sin necesidad de ejercer una profesión como la de médico. De modo que, al cabo de dos cursos, su padre, dispuesto a impedir que se convirtiera en un ocioso hijo de familia, le propuso una carrera eclesiástica. Tras resolver los propios escrúpulos acerca de su fe, Darwin aceptó con gusto la idea de llegar a ser un clérigo rural y, a principios de 1828, después de haber refrescado su formación clásica, ingresó en el Christ's College de Cambridge.

En Cambridge, como antes en Edimburgo y en la escuela, Darwin perdió el tiempo por lo que se refiere al estudio, a menudo descuidado para dar satisfacción a su pasión por la caza y por montar a caballo, actividades que ocasionalmente culminaban en cenas con amigos de las que Darwin conservó un recuerdo (posiblemente exagerado) como de auténticas francachelas. Con todo, su indolencia quedó temperada por la adquisición de sendos gustos por la pintura y la música, de los que él mismo se sorprendió más tarde, dada su absoluta carencia de oído musical y su incapacidad para el dibujo (un «mal irremediable» que, junto con su desconocimiento práctico de la disección, representó una desventaja para sus trabajos posteriores).

Charles Darwin (retrato de George Richmond, 1840)

Más que de los estudios académicos que se vio obligado a cursar, Darwin extrajo provecho en Cambridge de su asistencia voluntaria a las clases del botánico y entomólogo John Henslow, cuya amistad le reportó «un beneficio inestimable» y que tuvo una intervención directa en dos acontecimientos que determinaron su futuro: la expedición a Gales y, sobre todo, el viaje del Beagle. Al término de sus estudios en abril de 1831, el reverendo Henslow lo convenció de que profundizase en la geología, materia por la que las clases recibidas en Edimburgo le habían hecho concebir verdadera aversión, y le presentó a Adam Sedgwick, fundador del sistema cambriano, quien inició precisamente sus estudios sobre el mismo en una expedición al norte de Gales realizada en abril de ese mismo año en compañía de Darwin (treinta años más tarde, Henslow se vería obligado a defender al discípulo común ante las violentas críticas dirigidas por Sedgwick a las ideas evolucionistas).

Pero la importancia decisiva de la figura del reverendo en la vida de Darwin se mide ante todo por el hecho de que fue Henslow quien le proporcionó a Darwin la oportunidad de embarcarse como naturalista con el capitán Robert Fitzroy y acompañarle en el viaje que éste se proponía realizar a bordo del Beagle alrededor del mundo. En un principio su padre se opuso al proyecto, manifestando que sólo cambiaría de opinión si «alguien con sentido común» era capaz de considerar aconsejable el viaje.

Ese alguien fue su tío (y futuro suegro) Josiah Wedgwood, quien intercedió en favor de que su joven sobrino participase en la expedición; entretanto, el propósito de viajar se había consolidado en Darwin desde meses antes, cuando la lectura de las obras del naturalista alemán Alejandro Humboldt suscitó en él un deseo inmediato de visitar Tenerife y empezó a aprender castellano y a informarse acerca de los precios del pasaje.

La expedición del Beagle

El 27 de diciembre de 1831 el Beagle zarpó de Davenport con Darwin a bordo, dispuesto a comenzar la que él llamó su «segunda vida» tras dos meses de desalentadora espera en Plymouth, mientras la nave era reparada de los desperfectos ocasionados en su viaje anterior, y después de que la galerna frustrara dos intentos de partida. Durante ese tiempo, Darwin experimentó «palpitaciones y dolores en el corazón» de origen más que probablemente nervioso, como quizá también lo habrían de ser más tarde sus frecuentes postulaciones. Sin saberlo, Darwin había corrido el riesgo de ser rechazado por Robert Fitzroy, ya que el capitán, convencido seguidor de las teorías fisiognómicas del sacerdote suizo Johann Caspar Lavater, estimó en un principio que la nariz del naturalista no revelaba la energía y determinación suficientes para la empresa.

El objetivo de la expedición dirigida por el capitán Fitzroy era el de completar el estudio topográfico de los territorios de la Patagonia y la Tierra del Fuego, el trazado de las costas de Chile, Perú y algunas islas del Pacífico y la realización de una cadena de medidas cronométricas alrededor del mundo. El periplo, de casi cinco años de duración, llevó a Darwin a lo largo de las costas de América del Sur, para regresar luego durante el último año visitando las islas Galápagos, Tahití, Nueva Zelanda, Australia, Mauricio y Sudáfrica.

El viaje del Beagle

Durante ese período el talante de Darwin experimentó una profunda transformación. La antigua pasión por la caza sobrevivió los dos primeros años con toda su fuerza, y fue él mismo quien se encargó de disparar sobre los pájaros y animales que pasaron a engrosar sus colecciones; poco a poco, sin embargo, esta tarea fue quedando encomendada a su criado a medida que su atención resultaba cada vez más absorbida por los aspectos científicos de su actividad.

El estudio de la geología fue, en un principio, el factor que más contribuyó a convertir el viaje en la verdadera formación de Darwin como investigador, ya que con él entró inexcusablemente en juego la necesidad de razonar. Darwin se llevó consigo el primer volumen de los Principios de geología de Charles Lyell, autor de la teoría llamada de las causas actuales y que habría de ser su colaborador en la exposición del evolucionismo; desde el reconocimiento de los primeros terrenos geológicos que visitó (la isla de Santiago, en Cabo Verde), Darwin quedó convencido de la superioridad del enfoque preconizado por Lyell.

En Santiago tuvo por vez primera la idea de que las rocas blancas que observaba habían sido producidas por la lava derretida de antiguas erupciones volcánicas, la cual, al deslizarse hasta el fondo del mar, habría arrastrado conchas y corales triturados comunicándoles consistencia rocosa. Hacia el final del viaje, Darwin tuvo noticia de que Adam Sedgwick había expresado a su padre la opinión de que el joven se convertiría en un científico importante; el acertado pronóstico era el resultado de la lectura por el reverendo Henslow, ante la Philosophical Society de Cambridge, de algunas de las cartas remitidas por Darwin.

El Beagle en Tierra del Fuego



De entre los logros científicos obtenidos por Darwin durante el viaje, el primero en ver la luz (1842) sería la teoría sobre la formación de los arrecifes de coral por el crecimiento de éste en los bordes y en la cima de islas que se iban hundiendo lentamente. Junto a esta hipótesis y al establecimiento de la estructura geológica de algunas islas como Santa Elena, es preciso destacar el descubrimiento de la existencia de una cierta semejanza entre la fauna y la flora de las islas Galápagos con las de América del Sur, así como de diferencias entre los ejemplares de un mismo animal o planta recogidos en las distintas islas, lo que le hizo sospechar que la teoría de la estabilidad de las especies podía ser puesta en entredicho. Fue la elaboración teórica de esas observaciones la que, años después, resultó en su enunciado de las tesis evolutivas.

Los frutos de un viaje

Darwin regresó a Inglaterra el 2 de octubre de 1836; el cambio experimentado en esos años debió de ser tan notable que su padre, «el más agudo observador que se haya visto, de natural escéptico y que estaba lejos de creer en la frenología», dictaminó al volverlo a ver que la forma de su cabeza había cambiado por completo. También su salud se había alterado; hacia el final del viaje se mareaba con más facilidad que en sus comienzos, y en el otoño de 1834 había estado enfermo durante un mes. Se ha especulado con la posibilidad de que, en marzo de 1835, contrajera una infección latente de la llamada enfermedad de Chagas como consecuencia de la picadura de un insecto.

De todos modos, desde su llegada hasta comienzos de 1839, Darwin vivió los meses más activos de su vida, pese a las pérdidas de tiempo que le supuso el sentirse ocasionalmente indispuesto. Trabajó en la redacción de su diario del viaje (publicado en 1839) y en la elaboración de dos textos que presentaban sus observaciones geológicas y zoológicas. Instalado en Londres desde marzo de 1837, se dedicó a «hacer un poco de sociedad», actuando como secretario honorario de la Geological Society y tomando contacto con Charles Lyell.

Charles Darwin (detalle de un retrato de John Collier, 1881)



En julio de ese año empezó a escribir su primer cuaderno de notas sobre sus nuevos puntos de vista acerca de la «transmutación de las especies», que se le fueron imponiendo al reflexionar acerca de sus propias observaciones sobre la clasificación, las afinidades y los instintos de los animales, y también como consecuencia de un estudio exhaustivo de cuantas informaciones pudo recoger relativas a las transformaciones experimentadas por especies de plantas y animales domésticos debido a la intervención de criadores y horticultores.

Sus investigaciones, realizadas sobre la base de «auténticos principios baconianos», pronto le convencieron de que la selección era la clave del éxito humano en la obtención de mejoras útiles en las razas de plantas y animales. La posibilidad de que esa misma selección actuara sobre los organismos que vivían en un estado natural se le hizo patente cuando en octubre de 1838 leyó «como pasatiempo» el Ensayo sobre el principio de la población de Thomas Malthus.

Dispuesto como se hallaba, por sus prolongadas observaciones sobre los hábitos de animales y plantas, a percibir la presencia universal de la lucha por la existencia, se le ocurrió al instante que, en esas circunstancias, las variaciones favorables tenderían a conservarse, mientras que las desfavorables desaparecerían, con el resultado de la formación de nuevas especies. Darwin estimó que, «al fin, había conseguido una teoría con la que trabajar»; sin embargo, preocupado por evitar los prejuicios, decidió abstenerse por un tiempo de «escribir siquiera el más sucinto esbozo de la misma». En junio de 1842 se permitió el placer privado de un resumen muy breve (treinta y cinco páginas escritas a lápiz), que amplió hasta doscientas treinta páginas en el verano del año 1844.

Darwin había contraído matrimonio el 29 de enero de 1839 con su prima Emma Wedgwood. Residieron en Londres hasta septiembre de 1842, cuando la familia se instaló en Down, en el condado de Kent, buscando un género de vida que se adecuase mejor a los frecuentes períodos de enfermedad que, a partir del regreso de su viaje, afligieron constantemente a Darwin. Por lo demás, los años de Londres fueron, por lo que a vida social se refiere, el preludio de un retiro casi total en Down, donde vivió hasta el final de sus días. El 27 de diciembre de 1839 nació el primer hijo del matrimonio, y Darwin inició con él una serie de observaciones, que se prolongaron a lo largo de los años, sobre la expresión de las emociones en el hombre y en los animales. Tuvo diez hijos, seis varones y cuatro mujeres, nacidos entre 1839 y 1856, de los que dos niñas y un niño murieron en la infancia.

Emma Wedgwood



Durante los primeros años de su estancia en Down, Darwin completó la redacción de sus trabajos sobre temas geológicos y se ocupó también de una nueva edición de su diario de viaje, que en un principio había aparecido formando parte de la obra publicada por Fitzroy sobre sus expediciones; en las notas autobiográficas que redactó en 1876 (reveladoramente tituladas Recollections of the Development of my Mind and Character), Darwin reconoció que «el éxito de este mi primer retoño literario siempre enardece mi vanidad más que el de cualquier otro de mis libros».

De 1846 a 1854, Darwin estuvo ocupado en la redacción de sus monografías sobre los cirrípodos, por los que se había interesado durante su estancia en las costas de Chile al hallar ejemplares de un tipo que planteaba problemas de clasificación. Esos años de trabajo sirvieron para convertirlo en un verdadero naturalista según las exigencias de su época, añadiendo al aprendizaje práctico adquirido durante el viaje la formación teórica necesaria para abordar el problema de las relaciones entre la historia natural y la taxonomía. Además, sus estudios sobre los percebes le reportaron una sólida reputación entre los especialistas, siendo premiados en noviembre de 1853 por la Royal Society, de la que Darwin era miembro desde 1839.

La teoría de la evolución

A comienzos de 1856, Charles Lyell aconsejó a Darwin que trabajara en el completo desarrollo de sus ideas acerca de la evolución de las especies. Darwin emprendió entonces la redacción de una obra que, aun estando concebida a una escala tres o cuatro veces superior de la que luego había de ser la del texto efectivamente publicado, representaba, en su opinión, un mero resumen del material recogido al respecto.

Pero cuando se hallaba hacia la mitad del trabajo, sus planes se fueron al traste por un suceso que precipitó los acontecimientos: en el verano de 1858 recibió un manuscrito que contenía una breve pero explícita exposición de una teoría de la evolución por selección natural, que coincidía exactamente con sus propios puntos de vista. El texto, remitido desde la isla de Ternate, en las Molucas, era obra de Alfred Russel Wallace, un naturalista que desde 1854 se hallaba en el archipiélago malayo y que ya en 1856 había enviado a Darwin un artículo sobre la aparición de especies nuevas con el que se sintió ampliamente identificado.

En su nuevo trabajo, Wallace hablaba, como Darwin, de «lucha por la existencia», una idea que, curiosamente, también le había venido inspirada por la lectura de Malthus. Darwin puso a Lyell en antecedentes del asunto y le comunicó sus vacilaciones acerca de cómo proceder respecto a la publicación de sus propias teorías, llegando a manifestar su intención de destruir sus propios escritos antes que aparecer como un usurpador de los derechos de Wallace a la prioridad.

El viaje del Beagle

Durante ese período el talante de Darwin experimentó una profunda transformación. La antigua pasión por la caza sobrevivió los dos primeros años con toda su fuerza, y fue él mismo quien se encargó de disparar sobre los pájaros y animales que pasaron a engrosar sus colecciones; poco a poco, sin embargo, esta tarea fue quedando encomendada a su criado a medida que su atención resultaba cada vez más absorbida por los aspectos científicos de su actividad.

El estudio de la geología fue, en un principio, el factor que más contribuyó a convertir el viaje en la verdadera formación de Darwin como investigador, ya que con él entró inexcusablemente en juego la necesidad de razonar. Darwin se llevó consigo el primer volumen de los Principios de geología de Charles Lyell, autor de la teoría llamada de las causas actuales y que habría de ser su colaborador en la exposición del evolucionismo; desde el reconocimiento de los primeros terrenos geológicos que visitó (la isla de Santiago, en Cabo Verde), Darwin quedó convencido de la superioridad del enfoque preconizado por Lyell.

En Santiago tuvo por vez primera la idea de que las rocas blancas que observaba habían sido producidas por la lava derretida de antiguas erupciones volcánicas, la cual, al deslizarse hasta el fondo del mar, habría arrastrado conchas y corales triturados comunicándoles consistencia rocosa. Hacia el final del viaje, Darwin tuvo noticia de que Adam Sedgwick había expresado a su padre la opinión de que el joven se convertiría en un científico importante; el acertado pronóstico era el resultado de la lectura por el reverendo Henslow, ante la Philosophical Society de Cambridge, de algunas de las cartas remitidas por Darwin.

El incidente se saldó de manera salomónica merced a la intervención de Lyell y del botánico Joseph Dalton Hooker, futuro director de los Kew Gardens creados por su padre y uno de los principales defensores de las teorías evolucionistas de Darwin, con quien le unió una estrecha amistad desde 1843. Siguiendo el consejo de ambos, Darwin resumió su manuscrito, que fue presentado por Lyell y Hooker ante la Linnean Society el 1 de julio de 1858, junto con el trabajo de Wallace y con un extracto de una carta remitida por Darwin el 5 de septiembre de 1857 al botánico estadounidense Asa Gray, en el que constaba un esbozo de su teoría.

Alfred Wallace no puso nunca en cuestión la corrección del procedimiento; más tarde, en 1887, manifestó su satisfacción por la manera en que todo se había desarrollado, aduciendo que él no poseía «el amor por el trabajo, el experimento y el detalle tan preeminente en Darwin, sin el cual cualquier cosa que yo hubiera podido escribir no habría convencido nunca a nadie».

El origen de las especies

Tras el episodio, Darwin se vio obligado a dejar de lado sus vacilaciones por lo que a la publicidad de sus ideas se refería, y abordó la tarea de reducir la escala de la obra que tenía entre manos para enviarla cuanto antes a la imprenta; en «trece meses y diez días de duro trabajo» quedó por fin redactado el libro Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida, largo título que es casi la enunciación de su tesis y que suele abreviarse como El origen de las especies. Los primeros 1.250 ejemplares se vendieron el mismo día de su aparición, el 24 de noviembre de 1859.

Las implicaciones teológicas de la obra, que atribuía a la selección natural facultades hasta entonces reservadas a la divinidad, fueron causa de que inmediatamente empezara a formarse una enconada oposición, capitaneada por el paleontólogo Richard Owen, quien veinte años antes había acogido con entusiasmo las colecciones de fósiles traídas por Darwin de su viaje.

En una memorable sesión de la British Association for the Advancement of Science que tuvo lugar en Oxford el 30 de junio de 1860, el obispo Samuel Wilberforce, en calidad de portavoz del partido de Owen, ridiculizó con brillante elocuencia las tesis evolucionistas, provocando una contundente réplica por parte del zoólogo Thomas Henry Huxley, que fue el principal defensor ante la oposición religiosa de las tesis de Darwin, ganándose el sobrenombre de su bulldog. A la pregunta de Wilberforce sobre si a Huxley le hubiera sido indiferente saber que su abuelo había sido un mono, la respuesta inmediata fue, según el testimonio de Lyell: «Estaría en la misma situación que su señoría».

Darwin en una imagen tomada hacia 1874

Darwin se mantuvo apartado de la intervención directa en la controversia pública hasta 1871, cuando se publicó su obra El origen del hombre y la selección en relación al sexo, donde expuso sus argumentos en favor de la tesis de que el hombre había aparecido sobre la Tierra por medios exclusivamente naturales. Tres años antes había aparecido su estudio sobre la variación en animales y plantas por los efectos de la selección artificial, en el que trató de formular una teoría sobre el origen de la vida en general («pangénesis»), que resultó ser la más pobre de sus aportaciones a la biología.

En 1872, con La expresión de las emociones en el hombre y en los animales, obra seminal de lo que luego sería el estudio moderno del comportamiento, Darwin puso fin a sus preocupaciones por los problemas teóricos y dedicó los últimos diez años de su vida a diversas investigaciones en el campo de la botánica. A finales de 1881 comenzó a padecer graves problemas cardíacos, y falleció a consecuencia de un ataque al corazón el 19 de abril de 1882.